Diferencias esenciales entre el Método Arcón y el sistema (no método) tradicional, de búsqueda y detección canina.

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Autor artículo: Dr. HC Jaime Parejo García creador del Método Arcón, profesor, investigador e innovador mundialmente reconocido.

Ciudad de Panamá.- 17/03/2024

 

Tras 12 años de ardua e intensa investigación e innovación relativa a la compleja área del conocimiento respecto a la búsqueda y detección canina para la prevención y el salvamento de vidas, logré por ejemplo descifrar e intervenir sobre las principales dinámicas incidentes en el proceso cognitivo de percepción olfativa canina, como por ejemplos la de reactividad ante estímulos no conocidos ni identificados anteriormente por el ser humano, interacción, activación, motivación, etc., en un nivel de profundidad que hasta entonces resultó desgraciadamente inescrutable para el hombre, limitándose, y denominando erróneamente como métodos con diversos nombres, a la simple asociación de una determinada conducta con una consecuencia recompensante, lo cual caracteriza al básico condicionamiento operante (mecanismo de aprendizaje asociativo no creado, existente de forma natural en la conducta cotidiana de animales y seres humanos), que si bien resulta imprescindible, al principio, en el proceso de formación para la búsqueda y detección canina, es totalmente insuficiente para alcanzar las necesarias cotas de efectividad frente a múltiples tipos de operaciones reales).

¿ Por qué motivos es totalmente incorrecto denominar “método” a la exclusiva aplicación del condicionamiento operante (básico mecanismo de aprendizaje asociativo), por muchas denominaciones con las que se pretenda bautizar, y por muchas supuestas “técnicas” con que se pretenda adornar, si en definitiva no se logra demostradamente el único objetivo y finalidad, que es detectar, percibir al máximo posible, frente a las condiciones inherentes a las operaciones reales, y múltiples situaciones respectivas ?

 

a) Método se define como aquellas estrategias, procedimientos y técnicas que encaminan la acción hacia un objetivo específico, es decir, conforman acciones determinadas y precisas que permiten la obtención de cierto resultado o finalidad.

 

b) ¿Y cuál es la finalidad u objetivo de la búsqueda y detección canina destinada a la prevención y/o salvamento de vidas ?

Obviamente el único objetivo es lograr que el perro con alta y sólida concentración sostenida detecte, por ejemplo, las personas aún con vida sepultadas, en las condiciones que caracterizan las operaciones reales frente a la adversidad (emisiones de olor extremadamente mínimas, con cierta frecuencia frente a la adversidad visual (nula visibilidad), acústica…, y frente a la durabilidad temporal (días consecutivos, incluso) donde la motivación no podrá depender ya, naturalmente, de un reforzamiento continuo del sepultado.

Este resultado, objetivo o finalidad, es logrado únicamente con la correcta aplicación del Método Arcón, científicamente avalado, y operativamente constatado de forma tan extremadamente rigurosa como oficial, durante tres décadas, desde su nacimiento el 23 de octubre de 1994, creado por el Dr. h.c. Jaime Parejo, tras doce intensos y arduos años de investigación e innovación, quien inició y abordó sus dilatadas y arduas investigaciones tras constatar sólidamente que la simple aplicación del condicionamiento operante o instrumental (asociar una conducta determinada con una recompensa para que la misma tienda a repetirse) no resulta eficaz, por desgracia, frente a numerosas situaciones y condiciones que como las anteriormente citadas afectan a las operaciones reales.

En consecuencia es totalmente incorrecto denominar “método” a la exclusiva aplicación del condicionamiento operante, por muchas denominaciones con las que se pretenda bautizar, y por muchas supuestas “técnicas” con que se pretenda adornar, si en definitiva no se logra demostradamente el único objetivo y finalidad, que es detectar, percibir al máximo posible, frente a las condiciones inherentes a las operaciones reales, y múltiples situaciones respectivas.

 

Toda aquella persona que se ha formado con el Método Arcón logra constatar y comprender sólidamente que el condicionamiento operante en absoluto genera los necesarios niveles de motivación y concentración (para la consecuente, proporcional e imprescindible percepción, detección olfativa), considerando que operativamente además, en la mayoría de intervenciones (desastres, explosivos, minas, bio-detección, potenciales plagas y epidemias, etc.) los necesitaremos mantener, lo más optimizados posible frente a la durabilidad temporal (días consecutivos), incluso en muchos casos, añadidamente, frente a la adversidad, desviación excitatoria…, visual, auditiva, olfativa y táctil, generándose una conclusión tan universal como incuestionable: de poco o nada rendirá operativamente el olfato del perro (son acciones no dominadas ni motivadas por el instinto, a diferencia de la caza, por ejemplo), en las operaciones reales (frente a desastres, explosivos, enfermedades, etc.), si en la memoria del ejemplar no se ha instaurado previamente aquellas complejas estructuras fruto de un aprendizaje específico, que optimicen los grados de autonomía psíquica, y motivación, parámetros únicos e imprescindibles para que consecuentemente sea maximizada la concentración sostenida y específica, y de forma directamente proporcional la percepción olfativa del perro, unida a la de otros aspectos tan vitales como esenciales en las operaciones reales, como la elaboración canina de insuperables estrategias de búsqueda, blindaje total frente a estímulos potencialmente interferentes, etc., todo ello logrado, tras miles de horas de intensa investigación e innovación mediante la creación de la mundialmente reconocida obra científica MÉTODO ARCÓN (galardonada y avalada junto a su creador por las Naciones Unidas, Sociedades Científicas, Gobiernos, Universidades, etc.).

Por último aclarar técnicamente, impulsado por un sentimiento tan noble como ético y bondadoso, que intentar llegar a esta optimización de parámetros y efectividad de la búsqueda y detección canina para salvamentos, por otra vía que no sea la del difícil aprendizaje y asimilación del destacado avance científico Método Arcón, solo generará ya a los diferentes “egos” una estéril pérdida de tiempo e ingrata frustración, entre otras consecuencias, algunas extremadamente graves en perjuicio de la seguridad pública sin excepción, cesen de remar sin avance alguno con “remos con cañas pero sin palas”, y de abordar innumerables ” cócteles mágicos” con nulos resultados, libérense ya cuanto antes de sus destructivos y tan anclados “egos” u otras motivaciones mundanas como la inseguridad, el irresponsable acomodamiento o el insensible afán de lucro (totalmente inadmisible cuando este se prioriza sobre la inmediata aplicación, de lo más efectivo constatado, para la preservación y el salvamento de vidas).

No obstante, de forma progresiva se constata que las personalidades antes descritas engloban un mínimo porcentaje, y que en realidad la mayoría de profesionales relativos a la búsqueda y detección canina, a nivel internacional, desconocen aún la profundidad y complejidad científica que verdaderamente requiere e implica este área a efectos de intervenciones con aceptables o altos niveles de eficacia, no conociendo tampoco de forma directa y verificada el sustancial avance que implica el Método Arcón.

Desde hace 30 años, todos los alumnos (policías, militares y bomberos) oficialmente formados y homologadamente certificados para intervención mediante Método Arcón que anteriormente aplicaban el sistema tradicional (simple aplicación del condicionamento operante con unas u otras denominaciones), informar que el 99% decidieron aplicar el Método Arcón, tras las contundentes verificaciones y adquisisón de innovadores conocimientos que se llevaron a efecto durante el desarrollo de los respectivos cursos oficiales de especialización.

Sean más perfectos y generen mayor bien al mundo en general, créanme, o créannos (numerosos expertos ya en los diversos países), realmente, lamentablemente, no existen potencialmente factibles  “cómodos atajos” ni  “milagrosos rodeos”,  la única vía para lograr las citadas optimizaciones es científica y racionalmente la del Método ARCÓN independientemente cien por cien de que yo sea el creador de la obra (la cual transmito docentemente, debo puntualizar, de forma voluntariamente humanitaria).

¿Cuántas décadas más necesitarán aún, con tan lesivo retraso para la sociedad y seres vivos en general, para convencerse de ello definitivamente?.

Por el bien común les transmito públicamente a todos esos supuestos especialistas y responsables competentes, que cesen ya urgentemente de protagonizar el popular refrán que expresa  “No hay peor ciego que el que no quiere ver”, y reiterar que las puertas para formarse con el Método Arcón están abiertas de par en par, considerando además que independientemente del país en que residan, todos ustedes están al servicio de la ciudadanía, y consecuentemente el hecho de operar con lo más efectivo no constituye una mera elección personal sino un gran deber, en esta y en cualquier otra área de la seguridad pública, en bien de la sociedad en general.

¡ Despidámonos de esta fugaz vida, antes de que sea tarde, habiendo hecho el mayor bien posible a los seres vivos de este planeta, y no dando la espalda a ello, en cualquier área, por insensibles motivos meramente personales !.

 

En lo que respecta a la formación e intervención relativas a la Búsqueda y Detección Canina para salvamento, existen únicamente en el mundo, el sistema tradicional (bautizado en ciertos casos de manera inadecuada e informal con diversas denominaciones y como método), y el Método Arcón, describiéndose a continuación con máxima precisión y rigurosidad técnico-operativa, los rasgos principales que caracterizan a ambos medios de formación e intervención, diferencias existentes, y el sustancial progreso, avance innovador, que constituye el Método Arcón respecto al sistema tradicional, optimizándose demostradamente el nivel de efectividad en favor del consecuente incremento en la prevención y el salvamento de vidas en el planeta:

a) El sistema tradicional consiste en la casi exclusiva aplicación del básico e imprescindible mecanismo asociativo de aprendizaje Condicionamiento Operante o Instrumental (el perro utiliza su conducta como instrumento para la consecución de un reforzamiento, asociando concretamente tras una serie de repeticiones, la localización y un marcaje específico, de un determinado olor memorizado, con la administración de una recompensa).

Distintas personas de diversos países, han optado por añadir ciertas complementaciones a este simple sistema de formación e intervención tradicional (incluso en algunos casos, asignándoles el rango de métodos y denominaciones propias), aunque obviamente en procesos básicamente insuficientes, el incremento de eficacia resulta siempre, por desgracia, comprobadamente inapreciable.

b) El Método Arcón, a diferencia del simple sistema tradicional (en todas sus formas y denominaciones asignadas), sí ha logrado tras doce arduos años de investigación e innovación por el Dr. h.c. Jaime Parejo García, optimizar demostradamente la efectividad en la búsqueda y detección canina, potenciando así la prevención y el salvamento de vidas humanas y animales en el mundo, siendo consecuentemente el único sistema de formación e intervención para equipos caninos de búsqueda y detección, avalado a nivel científico y académico por Universidades, oficial por Gobiernos, seleccionado y publicado por revistas científicas de prestigio internacional, y que logra optimizar la efectividad durante las operaciones de búsqueda y detección canina, respecto a los medios naturales y artificiales de detección existentes, y en las diversas especialidades (personas sepultadas con vida, explosivos, biodetección…), mediante la adecuada aplicación de sus respectivas siete técnicas innovadoras, y proceso formativo asociado (según cada especialidad de búsqueda y detección canina).

Ateniéndome a los rigurosos, inflexibles y permanentes principios éticos y humanitarios que caracterizan desde el principio mi procedimiento conductual en la compleja área del conocimiento relativa a la búsqueda y detección canina en general, debo advertir positivamente de un error de valoración, interpretación, tan grave como generalizado, que afecta, por desconocimiento en la mayoría de los casos, a cierto porcentaje de las personas que aplican el sistema tradicional (la casi exclusiva aplicación del condicionamiento instrumental u operante, de recompensa).

En ocasiones, al iniciar cursos oficiales Método Arcón, constatamos que una parte de los alumnos que participan con perros, muchos instructores oficiales del sistema tradicional (ya formados con el sistema tradicional, en Unidades Caninas oficiales de importantes Cuerpos policiales, de bomberos o militares de diversos países como por ejemplos Brasil, Colombia, México, Guatemala, Honduras, El Salvador, Chile, Ecuador, Venezuela, Andorra, Ucrania, Portugal, España, etc.), estaban en principio convencidos de que sus perros realizaban ya con anterioridad las operaciones de búsqueda y detección (de explosivos, supervivientes sepultados, etc.) con un importante grado de efectividad, porque sus ejemplares (formados con el sistema tradicional, evitándose simplemente, durante su proceso formativo, las pautas de apoyo por parte del guía) en las operaciones de búsqueda que realizaban antes de iniciar el curso, detectaban la persona viva sepultada, el explosivo, etc., según  los casos) venteando correctamente, en amplias superficies, y en breve  espacio de tiempo, no obstante todos ellos constataban sólidamente y con decepcionante sorpresa en el primer o segundo día de cada Curso Método Arcón, que cuando se hermetizaba aún más la emisión odorífera emitida al exterior por la persona, explosivo o cualquier otro elemento, ya no detectaban en absoluto, una grave circunstancia que sin embargo descubrían con inmensa y noble satisfacción, quedaba totalmente solventada, de forma progresiva, con la aplicación de las técnicas del Método Arcón, incrementándose de forma sustancial y progresiva la autonomía psíquica, motivación específica, y consecuentes concentración y rendimiento perceptivo del perro, optimizándose además su umbral mínimo de percepción olfativa (mínima energía odorífera que ha de ser emitida para que el individuo la logre detectar, discriminar e identificar correctamente), innovadoras técnicas que iban permitiendo en todos los casos a los ejemplares formados previamente, durante años, con el sistema tradicional, no solo detectar idénticas dosis de emisión odorífera a las que antes no lograban percibir (incluso en otros entornos más adversos), sino progresivamente, emisiones sustancialmente menores, circunstancia esta que todos somos  conscientes, en muchos casos, determinará la diferencia entre la vida y la muerte, para guías, perros y/o ciudadanos en general, frente a diferentes situaciones como desastres naturales o antrópicos, presencias de minas, etc.

También se verificaba siempre, y en la totalidad de los ejemplares caninos (tanto en los ya formados con el sistema tradicional, como en los vírgenes, sin formación alguna, estos últimos los cuales avanzan lógicamente mucho mejor y con mayor rapidez en todos los aspectos, al no existir en los mismos los interferentes, incompatibles y lesivos condicionamientos inherentes al sistema tradicional, como es el caso por ejemplo de una mayor o menor dependencia memorizada respecto al guía, conforme avanzaba su formación con el Método Arcón, que se optimizaban más aspectos vitalmente esenciales a efectos operativos, como por ejemplo generar la necesaria factibilidad de realizar sucesivas operaciones de búsqueda, incluso días consecutivos, sin administración de recompensa alguna, manteniéndose extraordinariamente altos (frente a la durabilidad temporal y adversidad de naturaleza visual, odorífera, táctil y auditiva) los niveles motivacionales específicos, de positiva autonomía psíquica y de vital concentración constatada fértil y sostenida.

 

Se ha constatado minuciosamente, que excepto en el caso del Método Arcón, los procesos de aprendizajes relativos a los demás sistemas de formación e intervención para equipos caninos de búsqueda se han limitado casi exclusivamente a la aplicación del condicionamiento operante o instrumental, y si bien es cierto que este tipo de aprendizaje asociativo, tan básico y lógico, cuya existencia fue descubierta, no creada, por el psicólogo americano Burrhus Frederic Skinner, resulta imprescindible para que se lleve a efecto el aprendizaje, también ha de considerarse de forma ética, profesional e importantísima que la aplicación casi exclusiva del condicionamiento operante o instrumental (totalidad del resto de sistemas de formación e intervención existentes) resulta extremadamente insuficiente para la consecución de óptimos niveles de eficacia, por ejemplo en lo que respecta al rendimiento perceptivo olfativo en los perros de rescate, frente a los numerosos tipos y circunstancias que presentan las operaciones de búsqueda y detección reales, como por ejemplos: alta adversidad (abruptos espacios confinados con nula visibilidad…), valores extremadamente minimizados de emisión odorífera por supervivientes sepultados (debido por ejemplo a un acusado grado de hermetización del sepultado), operaciones de alta duración (varios días en ciertos desastres), etc, y que las citadas diferencias de carácter funcional y operativo, implicarán obviamente que aumente sustancialmente la probabilidad de que resulte o no, odoríferamente detectada, localizada (y consecuentemente salvada) la posible persona con vida sepultada (no audible ni visible), o también por ejemplos esos explosivos o minas, que de no resultar detectados previamente, generan fatales consecuencias humanas y animales.

El Método Arcón se diferencia significativamente del sistema tradicional, por ejemplos, en los siguientes aspectos fundamentales (aplicable a la búsqueda y detección de supervivientes sepultados, personas extraviadas, biodetección, explosivos, minas antipersonales, especies animales y/o vegetales protegidas y/o prohibidas…

a.- Los visibles, fructuosos y característicos niveles óptimos de autonomía, motivación y concentración que presentan los perros formados con el Método Arcón durante el desarrollo de las operaciones de búsqueda y detección, incluso en situaciones, por ejemplos, de extrema dificultad perceptiva o frente a espacios confinados (en lo que respecta por ejemplo a la especialidad de salvamento) con cotas de visibilidad totalmente inexistentes, continuamente abruptos y con dimensiones espaciales para desplazamiento extremadamente mínimas.

El Método Arcón optimiza en los perros durante el desarrollo de las operaciones de búsqueda y detección, entre otros aspectos, los niveles de autonomía de trabajo, motivación específica y concentración psíquica, tanto en intensidad como en permanencia, incluso frente a operaciones de intervención que requieran, como por ejemplo los desastres, de varios días seguidos.

Paralelamente, los perros de búsqueda formados con el Método Arcón, mantienen los citados parámetros esenciales, funcionalmente activos y extremadamente blindados, respecto a una potencial neutralización por efecto de situaciones adversas, como pueden ser por ejemplos un incipiente estado de agotamiento, alta repetitividad de búsquedas carentes de un seguido reforzamiento, agresiva climatología, etc., a diferencia de los perros de rescate formados con el resto de sistemas existentes, en los cuales, la casi exclusiva aplicación del condicionamiento operante, implica una constatada fragilidad en lo que respecta a intensidad, permanencia y blindaje de factores tan vitalmente incidentes y determinantes como son la autonomía, motivación y consecuente concentración psíquica intensa y sostenida.

b.- Se ha comprobado también que el umbral mínimo de percepción olfativa (o sea la intensidad mínima suficiente que requiere poseer un estímulo oloroso para poder ser percibido por un ejemplar canino concreto ) en lo que respecta al olor de la persona viva sepultada, resulta ser mucho más factible, para un mismo perro, al estar instruido e intervenir con el Método Arcón que si se forma e interviene con cualquiera del resto de los sistemas, ello es debido a que la formación con Método Arcón, permite demostradamente lograr percibir, discriminar odoríferamente las moléculas olorosas específicas, incluso en situaciones de extrema dificultad perceptiva (emisión odorífera minimizada por un alto nivel de hermeticidad, contaminación, o afectada por estados de interferente adversidad visual, auditiva, espacial…), que sin embargo resultaban comprobadamente imperceptibles para los ejemplares caninos formados y certificados con los demás sistemas existentes ( tradicionales ), los cuales aunque se diferencian en sus respectivas denominaciones, coinciden todos en la limitante circunstancia de estar basados en la aplicación, casi exclusiva, del condicionamiento instrumental u operante, constatándose, en todos los casos, por un amplio conjunto de especialistas oficiales, que todos aquellos perros que estaban formados e incluso certificados como operativos, con estos sistemas tradicionales, previamente a la realización de un curso oficial Método Arcón, tras la aplicación inicial de las técnicas Arcón, en breve espacio de tiempo, lograban detectar emisiones odoríferas sustancialmente menores, en iguales condiciones de dificultad y progresivamente mayores, a las que no le permitían detectar, percibir el olor específico, al principio de curso.

Se han detectado, localizado, personas con vida sepultadas incluso en puntos de extrema dificultad perceptiva en base al nivel de profundidad, hermeticidad u otros factores especialmente interferentes, habiéndose conseguido localizar (constando en los pertinentes informes oficiales) con rapidez y precisión, personas totalmente sepultadas bajo varios metros de tierra, basuras o escombros, tanto en operaciones de búsqueda exteriores como en el interior de adversos espacios confinados sin visibilidad, por Equipos Caninos Método Arcón de Cuerpos de Bomberos, Policías o Ejércitos, de Chile, El Salvador, España, Ecuador, Colombia, Guatemala…, haciendo así posible sus localizaciones y salvamentos en la mayoría de los casos, constando además que Equipos Caninos del sistema tradicional no lograron percibir, previamente, las mismas emisiones odoríferas. Esta circunstancia vital y diferenciadora se debe exactamente, a que los niveles de autonomía, motivación, concentración y consecuentes niveles de rendimiento perceptivo olfativo, umbral mínimo de percepción odorífera…, entre otros aspectos, solo se encuentran optimizados para la ejecución de búsquedas, en los perros formados con el Método Arcón.

Así por ejemplo, en el sistema tradicional, el nivel motivacional del perro respecto a las operaciones de búsqueda y detección, se sustenta exclusivamente en el grado de motivación natural del perro respecto a la búsqueda, y al impulso de presa o cobro, una generalidad lógicamente imprescindible para poder formar un perro de búsqueda y detección, siendo parte de las cualidades inherentes a lo que se denomina “perro de trabajo, no obstante esta fuente motivacional resulta extremadamente frágil e insuficiente para afrontar operaciones reales con altos niveles de efectividad y rendimiento, especialmente aquellas que requieren abordar una cierta durabilidad temporal y/o adversidad de diversa naturaleza, por ejemplos.

Consecuentemente el nivel potencial de carga motivacional definitiva, en los perros formados con el sistema tradicional, al basarse exclusivamente en el condicionamiento operante, se reducirá a la expectativa y deseo respecto a la obtención del reforzamiento o recompensa, circunstancia esta imprescindible especialmente en las fases iniciales de formación, pero reitero que gravemente insuficiente como “combustible motivacional” en un considerable número de situaciones, como pueden ser por ejemplos operaciones de búsqueda consecutivas, durante uno o más días, sin reforzamiento alguno, o una búsqueda única donde la emisión odorífera procedente de la persona, explosivo…se encuentre extremadamente minimizada, y requiera para su captación niveles óptimos de motivación, autonomía y consecuente concentración y rendimiento perceptivo olfativo.

Sin embargo los perros formados con Método Arcón, cuya fuente motivacional ha sido generada por la aplicación e interacción de innovadoras y complejas técnicas Arcón, sí mantienen los imprescindibles niveles de motivación, y en máximo grado factible, frente a estas operaciones sucesivas y ante adversidades como abruptos espacios confinados con nula visibilidad por ejemplos (como han constatado ininterrumpidamente interviniendo en desastres desde 1999, la totalidad de los miembros de las Unidades Caninas oficiales Método Arcón de diversos países, entre otras muchas personas) perros que sin refuerzo alguno mantienen niveles motivacionales útiles en las adversas y consecutivas operaciones de búsqueda y detección, durante días, motivación que rebasaba, luchaba por superar, incluso a visibles estados de fatiga psíco-física, en ejemplares, tras intensos días de trabajo mental especialmente.

Indicando que en el sistema tradicional cuando el perro en el desarrollo de la operación de búsqueda, ya sea en formación, entrenamiento y/o intervención, presenta bajos niveles de motivación, y de consecuente concentración, suelen intentar solventarlo con un incremento del ya nocivo apoyo e intervención (verbal y/o físico) inicial del Guía, lo cual agrava considerablemente su presente y futuro nivel de eficacia en la búsqueda, “presente” porque así interferimos negativamente en su necesario nivel de concentración (que ha de ser el máximo posible) que determinará directamente su grado de rendimiento perceptivo olfativo, y también perjudicamos con tan lesiva interferencia las potenciales estrategias fructuosas a elaborar por el ejemplar, limitándolo a un mero, visible y estéril desplazamiento en el área de búsqueda, y “futuro” porque el perro memoriza sólidamente como perjudicial expectativa la actitud de apoyo del Guía durante la búsqueda, y ello mermará a partir de ese instante gravemente sus futuros niveles de potencial concentración, consecuente rendimiento perceptivo olfativo, elaboración de fructuosas estrategias de búsqueda, etc., nefastas consecuencias operativas que lógicamente se agravarán en el perro, cada vez más, conforme transcurra el tiempo de búsqueda y potencial detección sin que obtenga éxito, pues la demanda de apoyo al guía y consecuente interferencia (física y psíquica) en su necesaria línea de alta concentración sostenida, por ejemplos, se incrementará considerablemente, independientemente de que se trate de operaciones de búsqueda y detección de personas, biodetección, explosivos, minas…

c.- Los perros formados con Método Arcón gracias a sus optimizados niveles de autonomía psíquica (siendo a su vez totalmente controlables por sus Guías en caso necesario) y motivación, elaboran visiblemente de forma sistemática estrategias de búsqueda especialmente positivas, percibiendo y localizando con valores extraordinariamente potenciados de rapidez, precisión y rendimiento olfativo, además se potencia de forma consecuente y paralelamente máxima el también valioso y necesario grado de concentración psíquica mantenida durante las operaciones de búsqueda y detección.

En el sistema tradicional se somete a los perros a todo un conjunto de órdenes de obediencia (tan innecesarias como superfluas y lesivas a nivel operativo) y que además lógicamente lesionan en las operaciones reales de búsqueda y detección canina los esenciales potenciales de autonomía, motivación, concentración y consecuente rendimiento perceptivo olfativo, entre otros aspectos como la autónoma elaboración de fructuosas estrategias de búsqueda por parte del ejemplar canino.

La única orden que se establece en los perros formados con el Método Arcón, es la de llamada de urgencia, por ser necesaria operativamente en algunos casos, y siendo utilizada solo cuando resulte estrictamente necesario.

Debe comenzar a aceptarse universalmente que el trabajo deportivo, sea cual sea su modalidad (debido a su grado de mecanicidad y sometido control, mentalmente limitante en el perro) en absoluto es compatible ni positivo a efectos de aplicación para las operaciones, intervenciones reales de búsqueda y detección canina.

d.- Las pruebas evaluatorias oficiales destinadas a homologar certificadamente para intervención guías y perros, relativas y factibles para el sistema tradicional, son muy inferiores a las establecidas en Método Arcón, en lo que respecta a evaluación del nivel de efectividad operativa real que se requiere para afrontar adecuadamente las operaciones reales. En ningún caso debería reducirse, por ningún organismo, debido a su potencial incidencia negativa en el grado de protección y seguridad pública, el nivel de requerimiento técnico-operativo establecido en el Reglamento oficial de Homologación Canina Método Arcón, descrito y oficialmente publicado en la Normativa oficial e internacional del Método Arcón (Apartado 6): https://www.metodoarcon.org/normativa-internacional

 

 

El trascendente avance científico Método Arcón, creado por el Dr. HC Jaime Parejo García, ha demostrado acreditadamente la máxima efectividad a nivel mundial en la detección de personas sepultadas aún con vida, explosivos, minas antipersonales, COVID-19 y especies animales y vegetales invasoras o protegidas, incrementando la preservación y el salvamento de vidas humanas, animales y de plantas en el planeta desde 1999: https://www.metodoarcon.org/el-reconocido-avance-cientifico-metodo-arcon-ha-demostrado-acreditadamente-la-maxima-efectividad-a-nivel-mundial-en-la-deteccion-de-personas-sepultadas-aun-con-vida-explosivos-minas-antipersonales