Descripción introductoria del Método ARCÓN

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Jaime Parejo García

 

 

 

 

 

 

 

El proceso olfativo del perro se inicia ante la presencia de cualquier sustancia volátil, cuyas moléculas odorantes transportadas por el aire en movimiento  logren excitar los receptores sensoriales situados en el epitelio olfativo, zona donde inicialmente son percibidos los compuestos volátiles. Una vez reconvertidas estas señales químicas, son enviadas al bulbo olfativo y seguidamente a otras estructuras del sistema nervioso central (todo este proceso, desde que el perro capta las moléculas olorosas hasta que la información que estas transportan es reconvertida, tan solo transcurren fracciones de segundo).

Lógicamente, resulta imprescindible, que el estímulo oloroso presente un nivel de intensidad mínimamente suficiente, debiendo considerarse que los valores relativos al umbral mínimo de percepción olfativa en el perro ( mínima intensidad que ha de poseer un estímulo oloroso para poder ser captado por un individuo ) dependerán de diversos factores, de carácter psíquico, anatómico, fisiológico…,como también paralelamente de los sustanciales efectos incidentes relativos a un determinado proceso de aprendizaje, aspecto este último sobre el cual interviene principalmente el Método Arcón, vinculado a factores extremadamente determinantes, como son los niveles de motivación específica, autonomía de trabajo, y consecuente grado de concentración psíquica que debido a la aplicación sistemática de la citada metodología experimentan los perros (optimizándose el rendimiento de percepción olfativa, espectro de parámetros esenciales e inherentes a la ejecución de estrategias de búsqueda, etc. ) durante el desarrollo de las conductas de búsqueda y detección, ante la potencial diversidad de circunstancias sensoriales, ambientales…

En mi dilatado proceso de investigación e innovadora gestación partí de la circunstancia básicamente esencial y genérica de que la mayor o menor efectividad a lograrse con un perro respecto a las operaciones de búsqueda y detección dependería fundamentalmente de la compleja interacción existente entre el bagaje genético y el tipo de aprendizaje recibido por cada ejemplar canino, proponiéndome intervenir e innovar, desde el principio, específicamente sobre el campo del aprendizaje y la conducta ( búsqueda y detección ), evitando detenerme en lo que pudiera ser un simple mejoramiento de lo ya existente, sino continuar intentando lograr cotas de real optimización en cuanto a eficacia, objetivo este que resultó plenamente cumplido tras una intensa y ardua labor de todo un conjunto de años .

He de puntualizar que entre los principales objetivos, que me planteé y que entrañaban mayor dificultad, complejidad y laboriosidad desde el principio, estaba la creación de nuevas técnicas de conducta que progresivamente lograsen optimizar y compatibilizar determinados  factores de carácter neurofisiológico, esencialmente incidentes en el rendimiento canino respecto a las complejas y diversas operaciones de búsqueda y detección, así por ejemplo, un fructuoso nivel de autonomía de trabajo ( asociada sólidamente a un valor cero de potencial descontrol y disociación por parte del perro respecto al guía como potencial elemento de apoyo o participación,  favoreciendo así una mayor concentración psíquica y percepción entre otros aspectos ) debería estar compatibilizada simultáneamente, desde el inicio, con una sólida fijación en la conducta de búsqueda y además con un paralelo proceso de aprendizaje extremadamente eficaz, rápido y constantemente exitoso para que generase en consecuencia, valiosas expectativas memorizadas que contribuyesen especialmente a consolidar un especial nivel motivacional en el perro ( favoreciendo también junto a la autonomía, mayor nivel de concentración psíquica y consecuente rendimiento perceptivo olfativo entre otros aspectos ) respecto a la conducta de búsqueda y detección, incluso frente a situaciones de extrema adversidad ( reducidos espacios confinados, nula visibilidad, emisiones odoríferas extremadamente minimizadas…) y operaciones de alta permanencia ( días continuados tras un desastre, por ejemplo )y lograr paralelamente también la importantísima, necesaria y vital optimización del umbral mínimo de percepción olfativa .

En lo que respecta al nivel de motivación específica, establecí como objetivo alcanzar el máximo nivel factible de solidez, intensidad y perseverancia, incluso frente a posibles intervenciones de elevada adversidad y/o prolongación temporal (donde los únicos límites fueran determinados por circunstancias totalmente ineludibles como por ejemplo constituye el estado fisiológico de fatiga física o mental.).

Para ello, necesité penetrar mediante la constante observación, profundo análisis y comprensión, en las más intrincadas claves del comportamiento canino de búsqueda y detección, eslabón inicial fundamental para conseguir afrontar productivamente lo que fue una paciente, dilatada y ardua tarea de minuciosa elaboración, tendiendo constantemente a conseguir una positiva interrelación de conjunto, cual puzle enrevesado a completar sin fisuras, con el mejor resultado posible, calificable incluso, con rigurosa objetividad, de optimizado.

También resultó esencial la continua relación, conexión, percepción, interpretación y generación de hipótesis productivas que precisaban aliarse a la observación y el estudio, y ser reforzadas en todo momento con una actitud necesariamente perseverante, objetiva, sistemática, creativa, metódica, con iniciativa, paciente y responsable, potencial esencial que me permitió fructuosamente (aunque nunca exento de continuas dificultades y obstáculos) observar, analizar, profundizar, moldear, innovar…sin rendirme definitivamente hasta la plena consecución de tan importantes objetivos.

Un importantísimo y complejo reto que afronté con firmeza durante doce años, culminándose por fin, tan arduo proceso de investigación e innovación, en octubre de 1994, con  la creación de las denominadas, técnicas conductuales Arcón, asociadas al respectivo proceso formativo, y paralelamente a las diversas operaciones de intervención reales, siendo concretamente en Sevilla, España, donde  consideré ultimada la creación del Método Arcón, estableciendo ya el nacimiento del mismo, tras realizar todo un conjunto de exigentes procesos de verificación,  ante cotas extremas de adversidad ( auditiva, odorífera, visual…) y de permanencia temporal, constatándose de forma sólida, rigurosa y oficial, el extraordinario nivel de efectividad, calificable de óptimo, (superando considerablemente, los límites observados en los sistemas de formación canina existentes, y paralelamente también a los medios artificiales más avanzados de búsqueda y detección, utilizados, como es el caso por ejemplo de detectores geo-fónicos, cámaras térmicas…).

La transmisión docente de esta metodología, se está llevando a efecto desde enero de 1996, siendo aplicada oficialmente por Cuerpos de Bomberos, Policías y Ejércitos…de un creciente número de países con especial riesgo, considerando además que este reconocido e innovador método, de riguroso carácter científico, ha incrementado el salvamento de vidas humanas y animales en el planeta, frente a desastres y otras situaciones, al optimizar la eficacia en los perros de búsqueda, detección y salvamento a nivel internacional.

El Método Arcón, también está oficialmente avalado como un gran aporte científico y operativo para la humanidad, debido, entre otros aspectos, a su demostrada eficacia para el salvamento de vidas ante desastres y otras situaciones, habiendo sido aprobado como el sistema oficial por los Gobiernos de países con alto nivel de riesgo como son Nicaragua, El Salvador, Honduras, Ecuador o Guatemala, pertenecientes al Cinturón Circumpacífico, zona de mayor riesgo sísmico del planeta.

El Método Arcón comprende fundamentalmente un total de siete complejas técnicas innovadoras asociadas de forma estratégicamente interrelacionada a un proceso formativo específico que logra optimizar entre otros aspectos esenciales, como antes indiqué, los niveles de autonomía y motivación, y estos a su vez, consecuentemente favorecen extraordinariamente el grado de concentración psíquica de los perros durante el desarrollo de las operaciones de búsqueda y detección, vinculadas interrelacionadamente a todo el conjunto secuencial y sistemático de fases relativas al respectivo proceso formativo y adaptables a los diversos tipos de operaciones reales de búsqueda y detección, incluso en situaciones de extrema adversidad, dificultad, continuidad temporal… como es el caso de los espacios confinados con nula visibilidad.

La diversas técnicas inciden, interrelacionadas, mayormente en uno u otro parámetro, autonomía o motivación, aunque no de forma única, así por ejemplos la denominada “Técnica de autonomía progresiva por acción del efecto maniquí”, favorece mayormente el progresivo incremento de la autonomía de trabajo, aunque también potencia paralelamente el nivel de motivación ( intrínseca y extrínseca ), mientras que la “Técnica de factible localización por compensación previa de factores contrapuestos”, beneficia fundamentalmente a la futura motivación, incidiendo además, positivamente, en el nivel de autonomía de trabajo .

Se ha constatado minuciosamente, que los procesos de aprendizajes relativos a todos y cada uno de los demás sistemas de formación e intervención se han limitado casi exclusivamente a la aplicación del condicionamiento operante o instrumental ( el perro tiende a repetir la ejecución de una respuesta o conducta aprendida que resulta positivamente reforzada, recompensada ), y si bien es cierto que este tipo de aprendizaje asociativo, tan básico y lógico, cuya existencia fue descubierta por Burrhus Frederic Skinner, resulta imprescindible para que se lleve a efecto el aprendizaje, también ha de considerarse de forma ética, profesional e importantísima que la aplicación casi exclusiva del condicionamiento operante/instrumental (totalidad del resto de sistemas de formación/intervención existentes ) resulta extremadamente insuficiente para la consecución de altos u óptimos niveles de eficacia y rendimiento perceptivo olfativo en los perros de rescate frente a los numerosos tipos y circunstancias que presentan las operaciones de búsqueda y detección reales, como por ejemplos son: la alta adversidad (abruptos espacios confinados con nula visibilidad…), valores extremadamente minimizados de emisión odorífera por supervivientes sepultados ( debido por ejemplo a un acusado grado de hermetización del sepultado), operaciones de alta duración ( varios días en ciertos desastres ), etc, y que la citada diferencia de carácter funcional y operativo, determinará obviamente que resulte o no, odoríferamente detectado, localizado ( y consecuentemente salvado ) un mayor o menor número de personas con vida sepultadas, no audibles ni visibles.

 

Análisis básico, esquemático, relativo al Método Arcón y a su incidencia sobre los  parámetros de autonomía, motivación y concentración, tan  determinantes en la conducta canina de búsqueda y detección, y consecuentemente en el salvamento de personas vivas sepultadas:

 

Método Arcón /Autonomía de Trabajo

 

He constatado reiteradamente que cuando un perro experimenta un mayor nivel de autonomía de trabajo, también incrementa paralelamente su grado de concentración en el mismo.

El Método Arcón permite optimizar este nivel de autonomía asociado siempre a una sólida fijación, en la conducta de búsqueda.

El ejemplar disocia al Guía sin presentar nocivas interrupciones en su línea de búsqueda, como puedan ser, esporádicos retornos hacia éste o actos corporales con objeto de visualizarlo, siendo a la vez perfectamente controlable en caso necesario y en las formas técnicamente adecuadas.

Puntualizando que una participación excesiva del guía, ya sea verbal o física, durante el proceso de aprendizaje, generará nocivamente la consecuente expectativa de apoyo en el almacén memorístico del perro, la cual se tornará más acusada e interferente durante la búsqueda, conforme transcurra el tiempo sin que el ejemplar haya logrado percibir el ansiado estímulo oloroso de un posible superviviente sepultado .

Son tres, las Técnicas Arcón que de una forma conjunta, permiten mayormente la consecución de objetivos relativos a la pretendida autonomía de trabajo: “Técnica de bloqueo al efecto yoyó por control retorno” (de aplicación preventiva), “Técnica de autonomía progresiva por acción del efecto maniquí” (aplicada en fases de formación, entrenamiento y puntualmente de intervención) y “Técnica de restablecimiento inocuo por inserción sonora” (aplicada puntualmente en fase inicial de formación).

 

Método Arcón / Motivación Específica

 

También decidí centrar mis investigaciones y objetivos en descubrir nuevas fuentes incidentes y mejorar las existentes, respecto al grado de motivación específica, que a su vez sería el que determinaría el nivel de esfuerzo que tendería a desarrollar el perro en lo que respecta a la atención voluntaria para intentar percibir un estímulo oloroso determinado.

La motivación a su vez dependerá, por ejemplo, de factores como son las características de las experiencias  memorizadas previamente y  relacionadas con el estímulo a intentar percibir, ya sea respecto a la actividad previa de búsqueda y detección, o a la consecuencia asociada como resultado de su percepción específica y correspondiente acción de señalización, (durante el proceso de aprendizaje y seguidamente respecto al posterior entrenamiento práctico y sistematizado).

Las técnicas del Método Arcón, incidirán como ya indiqué anteriormente, por ejemplo, sobre los procesos previos de aprendizaje en lo que respecta  al nivel de motivación específica, con  efectos potenciadores extraordinariamente positivos e interrelacionados respecto a las expectativas memorizadas en base a la intensidad de las experiencias previas asociadas a diversas circunstancias fundamentales como son la magnitud del valor del objetivo o recompensa (motivación extrínseca), la expectativa de consecución de éxito respecto al logro final del mismo, y el propio desarrollo de las acciones de búsqueda y detección, en sí mismas (motivación intrínseca).

La aplicación de este sistema genera en el ejemplar un estado de impulso motivacional excepcionalmente sólido hacia este tipo de trabajo, favoreciendo los niveles de intensidad, perseverancia y concentración del perro durante la operación u operaciones consecutivas de búsqueda, así como la generación de un visible estado de “blindaje” añadido frente a posibles estímulos  interferentes.

Son cuatro las técnicas Arcón destinadas a preservar o potenciar dicho nivel de motivación específica: “Técnica de reforzamiento calibrado por triple control” (aplicada en fases de formación y entrenamiento), “Técnica de factible localización por compensación previa de factores contrapuestos” (aplicada en fases de formación y puntualmente de entrenamiento), “Técnica de búsqueda encadenada por disuasión mímica del sepultado” (aplicada en fases de formación, entrenamiento e intervenciones) y “Técnica de apoyo sin demanda por aproximación restringida” (aplicada puntualmente en fase inicial de formación) .

Resulta importante considerar que en la fase de formación o aprendizaje, la experimentación de no consecución de éxitos, de fracaso en el ejemplar, deteriorará la expectativa evocada por la actividad en formación y por el respectivo entorno, lesionando gravemente el necesario grado de motivación para afrontar el proceso de aprendizaje y para el futuro trabajo de búsqueda.

Esta circunstancia negativa se evita con la aplicación de las técnicas anteriores, a la vez que contribuyen a que el simple desarrollo de la búsqueda y el entorno de escombros generen por sí mismos, un potente efecto reforzante en el ejemplar.

La actividad de búsqueda en sí misma, provocará en el perro un positivo y sólidamente necesario efecto motivador (motivación intrínseca) que se sumará a la motivación extrínseca, también muy potenciada al incrementarse, por ejemplo, sustancialmente, la magnitud del reforzamiento con la aplicación de técnicas incidentes.

 

Método Arcón / Concentración Psíquica

 

Para percibir un estímulo oloroso específico, resultará esencial, entre otras circunstancias, que el perro mantenga el suficiente nivel de atención olfativa, siendo más efectivo y exitoso el proceso de percepción en función de la mayor intensidad sostenida de atención o nivel de concentración que experimente el ejemplar.

El grado de atención voluntaria del perro en la búsqueda va a estar asociado fundamentalmente a los dos parámetros anteriores (autonomía y motivación) y respectivas técnicas Arcón incidentes.

Al optimizarse el nivel de concentración psíquica se incrementará la aplicación de los dispositivos de recepción y elaboración olfativos del perro, limitando su campo de conciencia, y favoreciendo consecuentemente su rendimiento de percepción olfativa entre otros aspectos vinculados antes descritos.

Se ha verificado de forma sólidamente continua, pública, científica y oficial, desde octubre de 1994, que con la aplicación de las innovadoras técnicas de conducta del Método Arcón, se logra optimizar el grado de concentración psíquica, sostenida, del perro durante las operaciones de búsqueda y detección olfativa, debido a la optimización previa de los dos factores citados, ambos sustancialmente incidentes y de carácter neurofisiológico, la motivación específica ( intrínseca y extrínseca ) vinculada a determinadas expectativas estratégicamente memorizadas ( entre otros aspectos ) y la autonomía de trabajo del ejemplar (compatibilizada con una sólida fijación en la conducta de búsqueda) carente de  interferentes y lesivas expectativas de apoyo ( o de cualquier otro tipo de intervención por parte del Guía )  respecto al comportamiento de búsqueda .

Un nivel extraordinario de concentración psíquica que potencia demostradamente el grado de rendimiento perceptivo olfativo, potenciándose entre otros aspectos esenciales : la inhibición de estímulos potencialmente interferentes ( auditivos, visuales, odoríferos…), la selectiva captación y discriminación olfativa del estímulo específico a detectar, la activación funcional de los datos informativos asociados y sistemas de respuesta alojados en el almacén memorístico del perro, el umbral mínimo de percepción olfativa  ( en este caso, intensidad minimamente suficiente que requiere poseer un estímulo oloroso para ser percibido por un ejemplar canino ) así como el desarrollo sistemático de estrategias caninas de búsqueda odorífera especialmente fructuosas.

 

El Método Arcón se diferencia significativamente de todo el resto de sistemas de formación/intervención para perros de rescate existentes a nivel internacional, por ejemplos, en los siguientes aspectos fundamentales:

 

a.- Los visibles, fructuosos y característicos niveles óptimos de autonomía, motivación y concentración que presentan los perros formados con el Método Arcón durante el desarrollo de las operaciones de búsqueda y detección, incluso en situaciones, por ejemplos, de extrema dificultad perceptiva o frente a espacios confinados con cotas de visibilidad totalmente inexistentes, continuamente abruptos y con dimensiones espaciales para desplazamiento extremadamente mínimas.

El Método Arcón optimiza en los perros durante el desarrollo de las operaciones de búsqueda y detección, entre otros aspectos, los niveles de autonomía de trabajo, motivación específica y concentración psíquica, tanto en intensidad como en permanencia, incluso frente a operaciones de intervención que requieran, como los desastres, de varios días seguidos.

Paralelamente, los perros de rescate formados con el Método Arcón, mantienen los citados parámetros esenciales, funcionalmente activos y extremadamente blindados, respecto a una potencial neutralización por efecto de situaciones adversas, como pueden ser por ejemplos un incipiente estado de agotamiento, alta repetitividad de búsquedas carentes de un seguido reforzamiento,  agresiva climatología, etc., a diferencia de los perros de rescate formados con el resto de sistemas existentes, en los cuales, la casi exclusiva aplicación del condicionamiento operante, implica una constatada fragilidad en lo que respecta a intensidad, permanencia y blindaje de factores tan vitalmente incidentes y determinantes como son la autonomía, motivación y consecuente concentración psíquica intensa y sostenida.

 

b.- Se ha comprobado también que el umbral mínimo de percepción olfativa ( o sea la intensidad mínima suficiente que requiere poseer un estímulo oloroso para poder ser percibido por un ejemplar canino concreto ) en lo que respecta al olor de la persona viva sepultada, resulta ser mucho más factible, para un mismo perro, al estar instruido e intervenir con el Método Arcón que si se forma e interviene con cualquiera del resto de los sistemas, ello es debido a que la formación con Método Arcón, permite demostradamente lograr percibir, discriminar odoríferamente las moléculas olorosas específicas, incluso en situaciones de extrema dificultad perceptiva ( emisión odorífera minimizada por un alto nivel de hermeticidad, contaminación, o afectada por estados de interferente adversidad visual, auditiva, espacial…), que sin embargo resultaban comprobadamente imperceptibles para los ejemplares caninos formados y certificados con los demás sistemas existentes ( tradicionales ), los cuales aunque se diferencian en sus respectivas denominaciones, coinciden todos en la limitante circunstancia de estar basados en la aplicación, casi exclusiva, del condicionamiento instrumental u operante, constatándose, en todos los casos, por un amplio conjunto de especialistas oficiales, que todos aquellos perros que estaban formados e incluso certificados como operativos, con estos sistemas tradicionales, previamente a la realización de un curso oficial Método Arcón, tras la aplicación inicial de las técnicas Arcón, en breve espacio de tiempo, lograban detectar emisiones odoríferas sustancialmente menores, en iguales condiciones de dificultad y progresivamente mayores, a las que no le permitían detectar, percibir el olor específico, al principio de curso

Se han detectado, localizado, personas con vida sepultadas incluso en puntos de extrema dificultad perceptiva en base al nivel de profundidad, hermeticidad u otros factores especialmente interferentes, habiéndose conseguido localizar (constando en los pertinentes informes oficiales) con rapidez y precisión, personas totalmente sepultadas bajo varios metros de tierra, basuras o escombros, tanto en operaciones de búsqueda exteriores como en el interior de adversos espacios confinados sin visibilidad, por Equipos Caninos Método Arcón de Cuerpos de Bomberos, Policías o Ejércitos, de Chile, El Salvador, España, Ecuador, Colombia, Guatemala…, haciendo así posible sus localizaciones y salvamentos en la mayoría de los casos, constando además que Equipos Caninos de otros sistemas no lograron percibir las mismas emisiones odoríferas. Esta circunstancia vital y diferenciadora se debe exactamente, a que los niveles de autonomía, motivación, concentración y consecuente nivel de rendimiento perceptivo olfativo ( umbral mínimo de percepción olfativa), entre otros aspectos, solo se encuentran optimizados para la ejecución de búsquedas, en los perros formados con el Método Arcón .

 

c.- Los perros formados con Método Arcón gracias a sus optimizados niveles de autonomía (siendo a su vez totalmente controlables por sus Guías en caso necesario) y motivación, elaboran visiblemente de forma sistemática estrategias de búsqueda especialmente positivas, percibiendo y localizando con valores extraordinariamente potenciados de rapidez, precisión y rendimiento olfativo, además se potencia de forma consecuente y paralelamente máxima el también valioso y necesario grado de concentración psíquica mantenida durante las operaciones de búsqueda y detección.

Durante el desarrollo de lo que fue realmente un arduo y dilatado proceso de investigación/innovación, necesité intervenir sobre los elementos y circunstancias específicas de estudio, relativo a la conducta de búsqueda y detección olfativa, extrayendo datos y valiosa información, por ejemplo de la manipulación sistemática voluntaria de variables en las pruebas prácticas o ejercicios observables con los perros, experimentación de campo, constante razonamiento analítico y sintético, análisis de variables y respuestas, elaboración y verificación de hipótesis e innovaciones…afrontando durante años una ardua e intensa labor de estudio e investigación, básicamente fiel al riguroso protocolo general de investigación científica ( centrado primero sobre la conducta de la especie canina en general y más tarde en pro de potenciar, al máximo posible, el grado de rendimiento y eficacia en todos los aspectos, del perro de rescate, ante múltiples situaciones de diversa naturaleza).

Reiteradamente debí solventar con firmeza los frecuentes y arduos escollos propios de semejantes retos de investigación e innovación, en cuyo proceso, por ejemplo, eran numerosas y complejas las variables incidentes e independientes que por ejemplo afectaban aleatoriamente de forma lesivamente involuntaria e inevitablemente descontrolada, tanto a la investigación observacional como a la experimental, relativas fundamentalmente a los propios ejemplares caninos, y a la múltiple diversidad de entornos y circunstancias, seleccionados y utilizados, para los desarrollos de las operaciones de búsqueda y detección.

Puntualizando además que para llegar al suficiente conocimiento del complejo Método Arcón y de su amplia dinámica de aplicación ( en formación, entrenamiento e intervención ) respecto a las personas, resulta necesario un arduo proceso de formación específica, que la experiencia constata requiere de varios años de complejo estudio teórico-práctico y especial asimilación ( acumulando una media mínima aproximada de 1.500 horas lectivas oficialmente reglamentadas ) específicamente relativo a la citada metodología, con el correspondiente proceso especializado de formación, perfeccionamiento y progresiva consolidación.

 

El Método Arcón es el único sistema para la formación e intervención de equipos caninos de búsqueda y detección para personas vivas sepultadas, que:

 

1)  Ha sido oficialmente avalado tanto a nivel científico como académico.

 

2)  Ha sido aprobado como el sistema oficial de formación e intervención para equipos caninos de rescate por Gobiernos de países con alto riesgo sísmico, debido fundamentalmente, a sus excepcionales resultados internacionales, oficialmente acreditados, relativos a las operaciones reales de detección y consecuente salvamento de personas vivas sepultadas.

 

3) Ha logrado optimizar demostrablemente la eficacia en los equipos caninos de búsqueda, detección y salvamento, respecto a personas vivas sepultadas (por cualquier material o causa como puedan ser terremotos, deslizamientos…).

 

4) Ha sido oficialmente galardonado por prestigiosas Universidades, Instituciones Científicas, Cuerpos de Bomberos, de Policías, Ejércitos, las Naciones Unidas, etc.

 

5) Su respectiva síntesis ha sido seleccionada y publicada por prestigiosas revistas científicas especializadas, libros y conferencias en congresos científicos especializados de mayor importancia a nivel internacional.